Constructivismo y Cibernética
El constructivismo implica una ruptura epistemológica
respecto al estatuto del conocimiento en la ciencia positivista. De ello se
deduce, entre otras premisas, que lo que se va a poner en tela de juicio por
parte del constructivismo son las nociones de objetividad, causalidad y realidad
y, con ello, las nociones de sujeto y objeto. La emergencia de esta epistemología
no puede entenderse sin el desarrollo previo de la teoría sistémica,
la primera cibernética y la epistemología genética piagetiana.
Al mismo tiempo, los principios que la sustentan no pueden explicarse sin
el concurso de la teoría de la complejidad y sus implicaciones en la
teoría sistémica, así como también de la cibernética
de segundo orden y del espacio interdisciplinario que integran las ciencias
cognitivas.
Considerando que ambas teorías pueden converger en
un espacio teórico común -que aquí recibe el nombre de
constructivismo cibernético- que incluye nociones y conceptos lo suficientemente
abstractos y generalizables como para poder ser aplicados al estudio de fenómenos
y sistemas complejos, tal es el caso de la educación, esta perspectiva
teórica puede concebirse a modo de metateoría o epistemología
nuclear desde la que explicar y reformular nuestro objeto de conocimiento
en el ámbito de las ciencias de la educación y, aún con
mayores posibilidades, en Teoría de la Educación.
El constructivismo incluye la mirada sistémica, esto
es, relacional, procesual y molar a la que añade la noción de
matriz constructiva. Por emplear un símil o metáfora que sea
más ilustrativa, la representación constructivista de la realidad
proviene de la relación de continuidad y de circularidad que se da
entre el sujeto (y su modelo de cognición) y el dato (o producto del
conocer) y otros observadores.
El constructivismo epistemológico resuelve el problema
de la objetivación de la realidad incluyendo las representaciones (constructos,
interpretaciones, descripciones) de diversos observadores. Aquello que convenimos
como realidad aparentemente externa al sujeto y de la que podemos extraer,
mediante nuestras observaciones, cierto orden, cierta estabilidad, requiere,
como mínimo, la presencia de dos observadores en interacción
que van creando y haciendo emerger un marco de referencia consistente (von
Foerster, 1996).
El carácter interdisciplinar que ofrece el constructivismo
epistemológico ha influido asimismo en la revisión de algunas
nociones claves en la Cibernética. Las implicaciones constructivistas
de la cibernética se aprecian en los nuevos modelos explicativos que
ofrece la Cibernética de segundo orden ("cibernética de
la cibernética") respecto de la teoría cibernética
clásica. Las nociones de regulación y de información
-conceptos centrales en la Cibernética- son revisados desde la cibernética
de segundo orden de acuerdo con los postulados constructivistas. Ambas nociones
y, junto a ellas, las de cognición y conocimiento, nos permitirán
reformular algunos principios y conceptos claves en el ámbito propiamente
pedagógico.
Como paso previo a este análisis pedagógico,
se ofrece inicialmente una síntesis conceptual de las nociones anteriormente
referidas. En primer lugar, nos referiremos a las ideas de cognición,
conocimiento e información. En segundo lugar, nos centraremos en las
nociones de autorreferencia y de acoplamiento estructural tomadas del campo
de la Biología. La cibernética de segundo orden asumirá
estos dos últimos principios procedentes de las propuestas teóricas
de la cibernética constructivista del epistemólogo cibernetista
vienés Heinz Von Foerster.